EKAVIRA PSICOLOGIA

Consulta privada

CebollaHabía una vez una huerta no muy lejana de Donosti, en un pueblito de Gipuzkoa llamado Hernialde, que estaba llena de verduras y hortalizas, de todos los tamaños y colores, había enfrente de esta huerta un árbol y daba gusto sentarse a su sombra en pleno verano a contemplar la belleza de la huerta y disfrutar de todo su esplendor escuchando el canto de los pájaros y la brisa agitando las hojas de este....

De pronto un buen día empezaron a crecer unas cebollas diferentes, especiales, cada una era de un color distinto...morado, rosa, amarillo, verde...la gente se acercaba a verlas y no salía de su asombro, pero ¿de dónde sacan las cebollas ese color tan especial?

Tras sesudas investigaciones y estudios a las cebollas y tras quitarles sus capas para llegar a su corazón descubrieron minúsculas piedras preciosas en cada cebolla correspondientes a su color, la morada llevaba una amatista, la rosa una turmalina, la amarilla un zafiro, la verde tenía una preciosa esmeralda....¡una verdadera maravilla!...pero por alguna razón de esas que no logramos entender se empezó a decir que aquello era peligroso por si lo robaban, que podía engendrar envidias entre las hortalizas, que había que esconderlo y por ello las preciosas cebollas tuvieron que ir cubriendo de capas su joya interior hasta taparla totalmente lo que no impidió que irradiaran su color y su belleza...

Pasó un día un sabio por aquel huerto y tras sentarse a la sombra del árbol y observar el colorido especial de la cebollas, fue preguntando a las cebollas por qué tenían tantas capas y por qué no mostraban su corazón, a lo que algunas al responder se daban cuenta que ya ni recordaban el motivo por el que tenían tantas capas, otras lo habían hecho por protección y otras simplemente hacían lo que hacía el resto de compañeras.

El sabio al ver la situación de las cebollas de no poder enseñar su corazón se echó a llorar y  lloró y lloró durante días y la gente que pasaba por allí al verlo creía que era lo que había que hacer al ver esas cebollas llorar ...

Por eso hoy en día la gente sigue llorando cuando una cebolla nos abre su corazón sin saber el motivo y sin poderlo remediar....